Cuba 2.0: Género y diversidad en primera persona

marzo 7, 2012

Este artículo fue escrito en mayo de 2011, y quedó incluido en el cuaderno Género y Comunicación , que publica la Asociación Española de Mujeres Profesionales de los Medios de Comunicación (AMECO), en la edición monográfica “Nosotras 2.0. Mujeres y Redes Sociales” de julio de 2011, núm. 13, pp. 135-162.

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Autora: MSc. Milena Recio

“En Internet nadie sabe que eres un perro”, le comentaba un sabueso a otro desde un cartoon en la página de The New Yorker,[1] en el ya lejanísimo 1993.[2]  Para entonces, una frase como esa, acompañada de la imagen de dos perros “familiarizados” con la PC conectada, logró una síntesis admirable de algunas de las claves sociológicas desde las que se podía comprender la gran red digital en la que recién se estrenaba la web.

Dos conclusiones fundamentales eran enfocadas en aquella ilustración: que Internet era potencialmente para todos sin importar quiénes fuéramos –la utopía de la democracia plena, sin discriminación; y, como segunda idea, que todo era posible, hasta lo más insólito, también porque el tipo de interacción social que permitía Internet facilitaba la opción de travestizar identidades, ya fuera para proteger la intimidad de los cibernautas frente a la fisgonería eventual, o simplemente, para jugar la representación de otros Yo.

Para muchos usuarios, con independencia de las habilidades que poseyeran en el uso de estas tecnologías, ocultarse detrás de un nombre falso, una edad trocada, un género impostado, era práctica cotidiana en esos primeros años de difusión de Internet.

Para empezar, el público no sabía con certeza quién–estaba–detrás–de–todo–eso ni si por las incursiones en Internet podíamos ser censados, vigilados o perseguidos. Existían temores –no todos infundados– que inducían a “decir mentiras” al entregar datos personales en Internet. Muchas veces era preferible “ser otro” para realizar procedimientos tan triviales como presentarse en una sala de chat.  Pero no solo estas paranoias motivaban la tendencia al camuflaje; también había en los usuarios de entonces el gusto por vivir, en la virtualidad, otras vidas.

“Cultura de simulación”, le llamó Sherry Turkle a este comportamiento, en sus ya clásicos estudios[3] sobre los MUD (multiuser dungeons o multiuser domains): “Los MUD borran la línea que separa la vida de los juegos, haciendo que se descontrolen muchas otras de nuestras brújulas”, nos dice al analizar estos entornos de interacción. [4]

“En los MUD, los gordos pueden ser esbeltos y los guapos pueden ser vulgares. El anonimato de los MUD (solo se conoce al usuario por el nombre que asigna a sus personajes) deja mucho espacio para que los individuos expresen aspectos inexplorados de sí mismos. Los juegos ofrecen oportunidades incomparables para jugar con la propia identidad y ‘probar’ otras nuevas.”[5]

En su artículo “La identidad en Internet”, Turkle citaba un testimonio muy ilustrativo de uno de sus informantes, quien reflexionaba de este modo sobre el encanto de estos simulacros identitarios:

“En un MUD puedes ser lo que tú quieras ser. Si quieres, puedes redefinirte por completo. Puedes ser del sexo opuesto, puedes ser más parlanchín o más callado, lo que quieras. Puedes ser lo que quieras, siempre que tengas capacidad para serlo. (…) Es más fácil cambiar la imagen que das a los demás, porque lo único que ven es lo que tú les enseñas. No miran tu cuerpo y sacan conclusiones, ni escuchan tu acento y sacan conclusiones. Solo ven tus palabras. Y siempre está ahí. Durante las veinticuatro horas del día puedes acercarte a la esquina y siempre habrá allí unas cuantas personas con las que valga la pena hablar, si has encontrado el MUD adecuado para ti.”[6]

Turkle teoriza en torno a las cualidades de Internet para encarnar un espacio privilegiado de experimentación, de construcción y reconstrucción del Yo, donde las identidades se vuelven “múltiples y fluidas”, siguiendo el postulado del ideal posmoderno. Esta autora encontraba en la práctica simulatoria una oportunidad para la construcción de un Yo virtual, una construcción elaborada a partir del desdoblamiento y la fragmentación de la personalidad real, que nos acercaría supuestamente al patrón de cómo desearíamos ser.

Pero pasados menos de veinte años y ante una red mucho más extensa, que relaciona a unos 2 000 millones de personas en todo el planeta, en un nuevo estadio de la tecnología que soporta Internet, el panorama es bien distinto. “Ser yo” se ha vuelto imprescindible en algunas de las interacciones que realizamos en la red.

Ante el reinado actual de la web 2.0, de la práctica del crowdsourcing[7] y las redes sociales, la reafirmación de identidades emerge como uno de los signos más distintivos del uso social de la gran red de redes.

Los nuevos “juegos” ya no prevén la encarnación de personajes ficticios, sino a la inversa; cuanto más realistas son las posiciones desde las cuales se actúa en las redes sociales, tanto más efectiva es la relación virtual entre los concurrentes. “Estar”, “tener”, “compartir” a través de los blogs, de Facebook o Twitter obligan a “mostrar” nuestro santo y seña sin disimulo, e incluso el alma si es preciso, sin disfraces. De otra forma no tendría sentido.

Ahora es necesario decir quiénes somos para sumergirnos profundo en las interacciones virtuales. Reafirmación que en ocasiones puede llegar a tocar los extremos y convertirse en indiscreta y hasta peligrosa.

Rob Cottinghan lo ha captado así, y lo dibujó en otra ilustración[8] que homenajea y “actualiza” a la clásica de The New Yorker. En ella, un perro habla con otro acerca de cómo maneja su identidad en la red social: “En Facebook, 273 personas saben que soy un perro, el resto solo puede ver mi perfil limitado.”

Somos

¿Y esa luz?
–Es tu sombra…[9]

Dulce María Loynaz

Los usuarios hemos “evolucionado”. Las generaciones–Internet han pasado de ser recatadas a ser exhibicionistas; lo que nos hacía temer –nuestra intimidad propalada a los cuatro vientos–, hoy nos seduce.

Enseñamos nuestra vida cotidiana, nuestra familia, los espacios físicos que habitamos, nuestras ideas más espirituales, incluso nuestros defectos, angustias, debilidades… todo, a veces sin mesura, porque vivimos la ilusión de una entrega “solidaria” de este acervo personalísimo: otros también nos “dan”; es lo que interpretamos o asumimos. Esto nos hace sentir confortables y reduce al mínimo la percepción de riesgo que podamos tener frente al “otro”.

La exposición asidua, en algunos casos viciosa, a esa alteridad fraterna y el consecuente estímulo para corresponderla, provee a los usuarios-individuos de las redes sociales, una experiencia sublimada de autoafirmación identitaria. “Soy lo que soy”, sin dudas, y puedo dialogar con otros en igualdad de condiciones, en un ambiente que ofrece una sensación grata de libertad.[10]

En Facebook no hay categoría de “Enemigo”: la diferencia que distancie, que sea irreconciliable, inmanejable, caótica, ha sido descartada en el diseño del software y en el planeamiento de la relación humana en esa plaza virtual. Solo es posible una hermandad fluida, trivial a veces.

La estructuración de la red (“su principio activo”) depende del reconocimiento y la identificación mutua entre los miembros del grupo. La amistad feisbukeana se fundamenta precisamente en el mecanismo contrario al enunciado por el perro de The New Yorker. Podríamos traducirlo diciendo que si “nadie sabe que eres un perro” –es decir, ¿quién eres?–, no harás nunca Amigos entre aquellos que gustan de la simpatía canina. Pasar de incógnito, o travestizado es el primer paso para el fracaso en una red social como Facebook.

En Twitter, por su parte, quienes “siguen” los tuits de un determinado usuario exponen su interés automáticamente con la fuente. Aunque no hay que ser “Amigos”, como en Facebook, la doble relación de “seguidor–seguido”, plantea de forma explícita la existencia de un patrimonio común de intereses que son reconocidos, e incluso expuestos a la mirada de los terceros.

También en un blog “dar la cara” es lo natural. Uno de los criterios de medición de la calidad del trabajo narrativo, del trabajo de autor, es precisamente el modo en que este expone su personal punto de vista. No tiene el mismo sex appeal bloguístico una bitácora que se construye de retazos de textos retomados de otros autores, que aquella que se edifica desde las entrañas de su dueño, contando las cosas–de–la–vida, y opinando abiertamente sobre ellas.

La “objetividad”, entendida como el distanciamiento entre el sujeto que discursa y el objeto de referencia sobre el que lo hace, donde el Yo se oculta, no es precisamente un valor bien visto en el discurso bloguero. El subjetivismo, llevado incluso al extremo del intimismo es, al contrario, uno de sus mayores atractivos.

En Flickr, en Youtube, en Picasa, esas latitudes audiovisuales de las redes sociales, mostramos y compartimos, sin reserva, la imagen nuestra, de cómo nos vemos o de la realidad que transcurre ante nuestro dispositivo lente-ojo –simbiótico y ubicuo–. Y mientras más abundante es nuestra exposición, más posibilidades tenemos de recibir a cambio, fragmentos, con sentido, de la vida de los otros.[11]

En diversos espacios de la web 2.0, donde se aplica el crowdsourcing –entre los más concurridos están esos bazares como Ebay, Amazon o Mercado Libre– es preciso incluso no mentir, o hacerlo lo menos posible, para conseguir méritos como comprador–vendedor y subir en el ranking de usuarios confiables.

El hiperrealismo con que encaramos nuestras identidades en la fase actual de las interacciones que sostenemos en Internet, da paso a la superación del tufillo nihilista propio de la era en que reinaban las simulaciones,[12] y contribuye a consolidar a la red como un espacio de socialidad dura, densa, con capacidad para influir de manera más decisiva en la vida real, la que se desenvuelve también en los entornos tangibles.

En su Crítica de la razón informática de 1998, Tomás Maldonado se colocaba entonces en una posición encarada con autores como Turkle o Howard Rheingold (creador del concepto de “comunidades virtuales” en 1992), quienes trataban el tema de las identidades en Internet de un modo, digamos, “optimista”.

Para Maldonado el juego posmoderno de las identidades no era precisamente expresión de una práctica libertaria si se basaba en el disimulo del Yo. Se preguntaba: “¿Cómo es posible construir una democracia si en la sociedad digital las identidades se presentan fluctuantes, inasibles, como un pasaporte mojado? ¿Cómo se puede llevar adelante en ese contexto una conversación –entendida como una acción comunicativa democrática– que empeñe a los ciudadanos?”[13]

“Un forum político genuino es posible sólo cuando los participantes están implicados personalmente en la discusión, o sea en una confrontación cara a cara entre ellos. Un forum de enmascarados, de fantasmas, formado por personas que no son lo que dicen ser, no es, ni puede ser, un forum político.”[14]

Efectivamente, durante la última década, los desarrollos tecnológicos e informacionales que han tenido como punto de partida el fenómeno de la web 2.0 han contribuido a una explosividad de las formas de interacción y de los ámbitos de participación social en la red, que han impactado también –con sus formas– los entornos no virtuales de la sociedad contemporánea.[15]

Así, la sobre-exposición de las identidades que hemos venido describiendo, aparece como característica asociada a grupos de usuarios cada vez más sagaces frente a la tecnología y más conscientes de su identidad virtual; usuarios capaces de adoptar funciones que antes eran patrimonio exclusivo de expertos o profesionales. Vivimos la época de la popularización de la gestión de proyectos, y de la creación de contenidos.

De la mano de los avances en la tecnología web, ha podido relanzarse así el ideal utopista que representaba Internet, desde sus albores. Internet reconquista la potencialidad de volverse un terreno propicio para poner en juego nuevas tácticas en favor de la igualdad social, mediante la acción deliberativa y el flujo expedito de información de interés social.

Este cariz libertario se confirma en nuestros días ante la presencia y la evolución de un cada vez más fuerte ciberactivismo social en primera persona,[16] volcado en muchos casos a los temas de la agenda pública que más se destacan en la sociedad contemporánea. Entre ellos, por supuesto, el de las luchas por la igualdad de género y la tolerancia ante las diversidades sexuales. Su manifestación a través de todas las formas de uso de las redes sociales está fuera de toda duda; es una marca de nuestros tiempos.


A(isla)mientos

“Una isla es una ausencia de agua rodeada de agua…”[17]
Dulce María Loynaz

Cuando se piensa en Internet, en la experimentación y el uso masivo de las redes sociales no se identifica a Cuba y sus entornos socioculturales[18] como un ejemplo muy descollante, salvo por la visibilidad, a nuestro juicio desproporcionada e innatural, que ha alcanzado el personaje encarnado por la bloguera Yoani Sánchez.[19]

Lo cierto es que Cuba sigue siendo un espacio geográfico de baja conectividad, y una integración sociocultural diversa y vital, cuyos habitantes, sin embargo, están muy poco o casi nada familiarizados con la banda ancha, las compras por Internet o los contenidos multimedia online.

La cifra de penetración de Internet en Cuba, según la Internet World Stats (IWS), es de solo 14 por ciento, considerando una población total aproximada de 11,5 millones de personas y de 1,6 millones de “conectados”; una de las más bajas proporciones en América Latina. Buena parte de estos usuarios se conectan a una especie criolla de Intranet con accesos limitados, y a baja velocidad.[20]

Un reciente estudio de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba[21] informaba, además, que solo el 5,8 por ciento de los cubanos usó el correo electrónico en el 2009. El sondeo identificó que apenas el 31,4 por ciento de la población cubana tuvo acceso a una computadora en el mismo lapso –de los 700 000 que se reportan en el país; para una tasa de 62 computadoras por cada mil habitantes. En la mayoría de los casos –el 85 por ciento– los usuarios de estos servicios de red “entraron” desde computadoras instaladas en centros de estudio o trabajo.

La instalación de un cable submarino desde Venezuela (La Guaira) a Cuba (Siboney), como parte de la colaboración entre los países del ALBA, permite alimentar diversas expectativas acerca de las posibilidades futuras[22] que traerá este acceso más rápido a la red global, aunque todavía no se conoce de qué modo se concretará el incremento de la capacidad de conexión del país.

El diario Granma,[23] en noviembre de 2010, publicaba una de las pocas explicaciones públicas en torno a los planes del Estado cubano para hacer uso de este avance en materia de conectividad: “El cable submarino proporcionará una mayor calidad en las infocomunicaciones, pero no necesariamente significará una extensión de las mismas. La socialización del servicio dependerá más de buscar en las reservas de eficiencia que de la ampliación de la red.”[24]

Pero en Cuba las deficientes conexiones y la precariedad del acceso no han imposibilitado, no obstante, los usos de las redes sociales, a escalas cada vez mayores y con una calidad también en incremento.

En Blogs Cuba: una identidad atrincherada[25], un texto de 2006 en que analizábamos el comportamiento de la incipiente blogosfera cubana,[26] y en particular, de la producción de blogs por parte de periodistas cubanos, la atención central de nuestra mirada se volcaba también en el manejo de las identidades en estos ambientes web.

En aquel momento pudimos identificar e ilustrar “los trazos de una discursividad de afirmación identitaria basada en el concepto ‘Cuba’ desde una posición reactiva y de defensa”[27]. Diagnosticábamos una despersonalización bastante generalizada en las incursiones de los recién estrenados bloggers. Muchas veces el Yo se opacaba detrás de una identidad más trascendente: la de la Patria (con mayúscula).

Pasados estos años se han diversificado mucho más los actores[28] de la blogosfera cubana, por lo que es necesario dirigir la mirada a otros grupos que se han sumado a la producción de blogs y al uso intensivo de otros espacios de las redes sociales, lo que, entre otras características, ha implicado una flexibilización mayor de los puntos de vista, y una multiplicidad de los temas y los discursos.[29]

En particular, resultan destacables, como lo constata la bloguera Sandra Álvarez, autora del blog Negra cubana,[30] que “de todas las temáticas posibles en este nuevo medio, una de reciente emergencia en las redes cubanas es el tratamiento del género, la sexualidad y la diversidad sexual, lo cual en varias ocasiones va asociado a cierto activismo en el terreno de los derechos sexuales y reproductivos, y en otras a la prevención del VIH/sida.”[31]

Bloguear con A

“No nos dejes caer nunca en la tentación de desear la palabra vacía –¡el cascabel de las palabras!…–”
Dulce María Loynaz[32]

El citado artículo (post) de Álvarez, y los datos de una ponencia recién presentada por Yasmín S. Portales,[33] más una navegación profunda por otros directorios de blogs cubanos permiten identificar un pequeño número de bitácoras actualizadas que tiene el tema del género como principal articulador del discurso. Son personales –no grupales o institucionales–, y sus autores residen en la Isla:

Homo@sapiens.cu, de Alberto Roque. Su nota de presentación dice: “Nací el 16 de julio de 1969, en Güines, La Habana. Soy médico de profesión y colaboro con el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX)[34] en los temas referentes a la diversidad sexual.” // (http://aroqueg.blogspot.com/)

Discriminación Cero, de Reinaldo Cedeño Pineda, quien se presenta como “Reinaldo Cedeño Pineda (EL POLEMISTA) PERIODISTA / Premio Nacional de Periodismo Cultural / Miembro de la UNEAC y la UPEC / Amo el verbo rápido y la mente abierta” / escribanode@gmail.com // (http://lapolemicacontinua.blogspot.com/)

K1000G. Mi Cuba… y más, de Camilo García. En la presentación se lee:Este espacio me anima a compartir el pedazo de mi Cuba que tengo a mano, el que me gusta y el que me disgusta; pero, sobre todo, del que se sabe poco o al que no se tiene acceso fácilmente: el de la diversidad sexual del CENESEX, donde trabajo voluntariamente desde 2003. También hay opiniones sobre otros temas que me llaman la atención y, porque los conozco mejor, me puedo aventurar a escribir sobre ellos. Te invito a comentarlos. Acepto el debate, siempre que venga de buena gana.” // (http://k1000g.blogspot.com/)

Negra cubana tenía que ser, de Sandra Álvarez. Se presenta como: “Negracubana, soy mujer, mestiza, negra, caribeña. Soy el producto de otros seres que me habitan y definen” // (http://negracubanateniaqueser.wordpress.com/) // (http://www.facebook.com/negracubana) // (http://twitter.com/#!/negracubana )

En 2310 y 8225, de Yasmín S. Portales quien se describe a sí misma de este modo: “Soy cubana. Mi vida es un fino equilibrio entre el ejercicio de la maternidad, el feminismo y el marxismo crítico.” // (http://yasminsilvia.blogspot.com/)

Paquito el de Cuba, de Francisco Rodríguez, jefe de información del semanario Trabajadores, de la CTC (Central de Trabajadores de Cuba). Su amplísima y reveladora introducción detalla: “Soy Paquito, el de CUBA; martiano y periodista; comunista y gay; ateo convencido y supersticioso ocasional; padre de un hijo varón a quien adoro y pareja desde hace siete años de un hombre seronegativo que me ama; paciente de SIDA desde el 2003 y sobreviviente por más de cinco años a un linfoma no Hodgkin (sic); profesor universitario y alumno de la vida; seguidor de los temas económicos cubanos y apasionado devorador de literatura universal; opinático incontinente y beligerante mesurado; amigo de mis amigos y compasivo con mis enemigos; equivocado muchas veces y arrepentido nunca; optimista empedernido y entusiasta eterno; vivito y coleando; en fin, otro tipo normal y corriente, que quiere compartir contigo su historia, opiniones y anhelos…” // (http://paquitoeldecuba.wordpress.com/) (http://twitter.com/#!/paquitoeldecuba) (http://www.facebook.com/profile.php?id=567524565)

Mujeres intimidades, de Aloyma Ravelo, periodista de la revista Mujeres, de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Su presentación dice: “Periodista, escritora, guionista de radio y TV, máster en Sexualidad, con ocho libros publicados sobre esta temática. Dedica gran parte de su tiempo a la consejería de hombres y mujeres de todas edades que le escriben sus más íntimos conflictos en esa parcela tan compleja y difícil que suele ser la sexualidad humana.” E–mail: aloyma@infomed.sld.cu // (http://mujeresintimidades.blogcip.cu/informacion/)

Es notable que se trata de un número pequeño de blogs (siete) y muchos de sus autores son activistas o colaboradores del CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), o de la FMC (Federación de Mujeres Cubanas), dos de las instituciones que en Cuba se encargan de transmitir la comprensión de la igualdad entre géneros y la tolerancia ante las diversidades sexuales.

Si bien estos blogs son hijos de la iniciativa y la necesidad de comunicación propia de sus autores, tal como se aclara desde la misma presentación de ellos, muchas veces encontramos similitud entre las agendas personales e institucionales, y encarnan una función “divulgadora” que en muchos casos viene a suplir o aliviar la carencia o ausencia de estos temas en el periodismo cubano tradicional.

Véase como ejemplo muy locuaz la cobertura que desde casi todos estos espacios de la blogosfera se ha dado a las diversas ediciones de la Jornada Cubana contra la Homofobia[35]. Los activistas reconocen que los medios de comunicación, durante esta cuarta celebración de las jornadas en 2011 dieron una mayor cobertura, pero también destacan las incongruencias mediáticas:

“Todavía hay paradojas difíciles de explicar. Esta manifestación de varios cientos de personas de la comunidad LGBT[36] y H –porque no excluimos a los heterosexuales– con sus familias y amistades, así como el resto de las actividades que transcurrieron durante todo ese día a solo una cuadra del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), donde radican los principales canales del país, no mereció ni siquiera un minuto en sus espacios informativos estelares.

”El noticiero televisivo de esa noche, (…) consideró más importante un reportaje intemporal sobre la restauración de la estatua del Cristo sobre la Bahía de La Habana. Al parecer, es más aceptable para la pequeña pantalla la imagen fría, marmórea e inmóvil de Jesús, que la presencia probablemente perturbadora –¿o tal vez no?–, de una alegre multitud de gays, lesbianas y transexuales arrollando por las calles, con carteles contra la discriminación y la homofobia, y banderas cubanas y multicolores, en apoyo a una Revolución humanista y diversa.”[37]

De los siete blogs aquí agrupados cuatro tienen como autores a hombres y tres a mujeres. Esta proporción se corresponde con una de las características de estos nuevos espacios dedicados al género y la sexualidad: por el momento el abordaje de las homosexualidades y de la lucha contra las homofobias es la elección temática más recurrente entre ellos.

Resulta muy notable que otros “problemas” típicos de las agendas de género, como pueden ser la subordinación de la mujer en la sociedad y la consiguiente lucha por sus derechos, están mucho menos representados, a pesar de que ciertos enfoques a estas temáticas son insuficientes o inexistentes en el espacio de comunicación pública que protagoniza la prensa tradicional; y en los tejidos de la sociedad civil se encuentran, muchas veces veladas pero punzantes.

Como tendencia, son las mujeres (blogueras) quienes hablan de mujeres; pero no ocurre a la inversa. Los hombres que discursan sobre género generalmente prefieren abordar los asuntos de las homofilias y las homofobias masculinas (muy pocas veces también las femeninas).

Sandra Álvarez lo describe de este modo: “Es muy poco probable hallar un post sobre la paternidad, las relaciones familiares o sobre cuestiones relativas a la mitad femenina en lo que escriben estos blogueros cubanos. Mientras las mujeres comentan todas las preferencias sexuales ellos se restringen a hablar de su experiencia homosexual. Al tiempo que ellas opinan sobre problemas familiares y sociales ellos se concentran en abordar sus derechos sexuales. Ellas discursan sobre la homosexualidad masculina y el uso del condón, pero ellos no mencionan a las lesbianas ni hablan del aborto.”

¿Es posible que en la construcción de estas identidades sustentadas en el respeto al “otro” (homosexual) exista la latencia de una discriminación proveniente del hegemonismo masculino? ¿El afán de conseguir ser tolerados socialmente difiere su atención hacia otras identidades de género que también necesitan ser reconocidas y toleradas? ¿O se trata de que no resulta “políticamente correcto” hurgar en los conflictos femeninos (heterosexuales)?

Tampoco las autoras (mujeres) de estos y otros blogs cubren todo el espectro posible de temas relacionados con el género y la diversidad sexual. En la blogosfera cubana se deja sentir la presencia muy leve, tangencial a veces, de temas como la violencia contra la mujer (intra o extrafamiliar), la discusión sobre los derechos sociales de la mujer –laborales, educacionales, políticos, de salud, de expresión–, los conflictos intrafamiliares, la maternidad, etcétera.

Además del blog de Aloyma Ravelo (Mujeres intimidades), quien se desenvuelve como una consultora experta con un espacio personal de consejería, no encontramos en la blogosfera cubana otras publicaciones que respondan, en primera persona, desde la proximidad que aporta la escritura blog, a demandas informativas tan elementales como la autoayuda para la maternidad o la crianza de los hijos.

Sandra Álvarez (Negra cubana), por su parte, ha conseguido, con mucho acierto, visibilizar el cruce entre dos de las formas más retorcidas de discriminación que en la sociedad cubana actual perviven: contra las mujeres y contra los negros. Ella encarna una rebeldía doble, de quien busca las dos liberaciones al mismo tiempo, por su condición de mujer y negra. Mientras, su discurso contribuye a construir su orgullo identitario de género y étnico: por sus raíces socioparentales y culturales, por su belleza física, por su inteligencia, por su capacidad de impactar socialmente.

Pero más allá de estos pocos ejemplos, ¿por qué estas y otras mujeres no escogen estos temas “femeninos” para construir sus discursos en la web? ¿Por qué no surgen más blogs cubanos, hechos o no por mujeres, donde las diversas feminidades puedan ser abordadas?

Algunos asuntos parecen anatemas: la denuncia contra las formas de violencia vividas por las propias mujeres; los conflictos actuales con la educación e instrucción escolar de los hijos; la tendencia a la precarización del empleo femenino; el regreso, en desventaja, de la mujer al espacio privado; el avance intersticial de la hegemonía machista en las manifestaciones culturales, etcétera.

Estas ausencias u omisiones, aunque más decorosas –(mejor callar)– que los discursos laudatorios que intentan desfigurar la realidad y que sí abundan en la prensa tradicional, se vuelven enfáticos cuando también se manifiestan en el espacio desregulado de la web social; cuando provienen, además, de una sociedad donde la vida cotidiana de todos los actores sociales, y en particular de las mujeres, está atravesada de conflictividades no resueltas o que tienden a profundizarse.

Las causas podrían buscarse probablemente, en primer lugar, en la censura ejercida desde fuera de los sujetos y la censura introyectada por ellos. Desde ambas formas, más o menos sutiles, se erigen murallas ante todo el espectro de temas potencialmente espinosos relacionados con la vida cubana.

A la hora de elegir un contenido para escribir en un blog, las circunstancias actuales desaconsejan escarbar muy profundo en temas que pueden dar una “mala imagen” de la vida social del país o cuestionar alguna política oficial.  Y si bien las mujeres cubanas conquistaron espacios y adquirieron derechos que antes de la Revolución habrían sido imposibles, dentro del propio proceso revolucionario, quedan por resolver un número importante de desigualdades antiguas y nuevas, de mucha importancia.

En segundo lugar puede estar influyendo el hecho de que no está suficientemente identificada en lo social la relación entre desigualdad de género y el resto de las formas de dominación, frente a las cuales el proceso revolucionario en Cuba ha tenido hasta aquí un explícito interés de superación. Muchas personas y grupos entregados al cambio de la sociedad, que fueron capaces incluso de brindar sus vidas, nunca han podido rebasar los términos del hegemonismo masculino en sus relaciones sociales inmediatas.

En la citada ponencia de Portales, la autora confirma la gran contradicción que existe entre una presencia predominante de mujeres entre los autores de blogs cubanos y la ausencia de temas como estos. “En Cuba, la blogosfera se ha convertido en espacio para la polémica sobre temas no abordados por la prensa tradicional. La presencia de mujeres allí es significativa, pero la mayoría de estas voces no expresan un discurso de género coherente, ni la defensa de una agenda femenina específica. El estudio de los temas y enfoques de las blogueras cubanas sugiere que el acceso a las plataformas digitales no cambió la correlación entre la cantidad de mujeres, feministas o patriarcales, que exponen sus puntos de vista a través de la palabra escrita, de modo que las primeras siguen siendo minoría. El cambio se da en el ámbito de la visibilidad: Al pasar del papel a los blogs, las feministas cubanas acceden por primera vez en igualdad de condiciones a un espacio de intercambio y debate sobre el devenir social de la nación. En el limitado espacio de la blogosfera nacional su impacto se multiplica porque se refieren a los problemas específicos de las mujeres cubanas. El nuevo soporte, entonces, permitió que aumentase exponencialmente la visibilidad del conocimiento acumulado por el movimiento de mujeres en Cuba desde principios del siglo xx.”[38]

Desnudos

“Las hojas secas…,¿vuelan o se caen? ¿O es que en todo vuelo la tierra queda esperando, y en toda caída hay un estremecimiento de ala?”[39]
Dulce María Loynaz

Desde el 4 de diciembre de 2009, el periodista cubano Francisco Rodríguez Cruz salió del closet sensacionalmente y se mostró en el mundo de los bits tal como es. En un acto que él mismo denomina de “nudismo emocional” publicó el primer post en su blog Paquito el de Cuba, que ha tenido hasta hoy casi 90 000 accesos y que le ha valido varios premios nacionales de periodismo.[40]

Con una presentación –que ya citamos más arriba– extensa y demoledoramente sincera, Paquito iniciaba su extroversión: gay, comunista, sobreviviente de cáncer y portador del VIH/Sida, entre otros “pecados”. Con esas credenciales, insuperables, iniciaba el camino de poner a todos al tanto de sus vísceras sentimentales y de sus desvelos por contribuir a una sociedad un poco más justa.

Su blog, escrito en una primera persona abrasiva, dona a todos los lectores, sin intentar arquetipizar su biografía, los trazos de una vida “difícil”, que retoza con las cercanías de la muerte biológica, pero que no se rinde, y enfrenta los conflictos asociados a lo que quizás es la principal contradicción que ha debido resolver: su orientación sexual.

“Durante muchos años no me di cuenta de que era homosexual, era una posibilidad que no conocía o no me reconocía en ella, incluso luego de comenzar a mantener relaciones sexuales con hombres. Tenía tanta necesidad de amar, que hasta me enamoré de una mujer, sinceramente. Y tuvimos un hijo, fruto de ese amor. Hasta que me di cuenta que eso era injusto con ella y conmigo, e incluso más, era extremadamente peligroso, por lo cual decidí terminar con el matrimonio seis años después de casarnos. Solo tres o cuatro meses después me diagnosticaron el VIH, eso indica cuán autodestructivo puede ser no asumir a tiempo la orientación sexual.”[41]

(…) “Yo escribo casi todo en la bitácora por puro deleite individual; para explicarme ante Javier, mi hijo, en un futuro; tratar de entenderme yo mismo mejor en el presente y contribuir quizás a que cualquiera con similares conflictos sienta que no está tan solo…”.[42]

“Pensé que lo que mejor podría funcionar en un blog es contar mi propia historia. Me pareció que era útil y muy necesario en Cuba, donde se está tratando de visibilizar una serie de fenómenos en relación con la diversidad sexual. Algo así nunca se había hecho desde una perspectiva tan personal.”[43]

Rodríguez Cruz, quien ha seguido desempeñándose como jefe de información de un periódico nacional, es profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana y viene de un cargo de dirección en la Administración Tributaria nacional, es, con todo, un ciudadano ejemplar. Su blog le ha otorgado una visibilidad y un poder simbólico muy incrementado.

A Paquito, su existencia en la red social le ha permitido, además, recaudar varios éxitos políticos en pocos meses: junto a otros activistas y organizaciones consiguió que la cancillería cubana rectificara sus posiciones respecto a una votación en ONU que inmiscuía el derecho de las personas homosexuales; ha liderado una protesta por tratos injustos de policías contra personas LGBT en las calles de la capital, y sostuvo una polémica sobre la pertinencia del matrimonio gay en Cuba, a la sazón de los cambios que intenta promover el CENESEX en el Código de Familia.

Este debate, un evento “raro” entre colegas periodistas en Cuba,[44] tuvo como escenario Facebook, y según Paquito adelantaba “la inevitable confrontación de posturas que ocurrirá cuando en el 2011 el Parlamento cubano considere el proyecto de reforma a la Ley del Código de Familia”.

El otro interlocutor en esta polémica fue el periodista de Juventud Rebelde, heterosexual y católico Luis Luque, quien comenzó increpando a Paquito por hablar de “el pataleo eclesial” que sobrevendrá “si por fin reforman el código de familia”. “Parecería –dice Luque– que se quiere ver a nuestra sociedad como una especie de dinosaurio en nevera porque aún no acepta esa ‘moderna’ y extraña imposición. ‘Si lo aceptas, estás en el bando correcto; si no, eres un prejuiciado’. ¿No es un poco elitista?”, afirmó Luque.

“Respecto a la ‘necesidad’ de que se legalicen las uniones homosexuales para poder salvaguardar derechos como, por ejemplo, la herencia de bienes, se demuestra falsa, pues los ordenamientos jurídicos ya existentes pueden y deben garantizar que la persona, en virtud de que es sencillamente persona, pueda ceder sus bienes a quien le plazca, sin que el Estado interfiera más allá de lo que es necesario. ¿Por qué mejor no desbaratar los mecanismos absurdos que a veces impiden el ejercicio de ese y otros derechos, sin tener que tocar y trastocar realidades como el matrimonio? Es como que yo, para arreglar mi ventana, tenga necesidad de romper la puerta del vecino. ¿Para qué…?”

A lo que Paquito el de Cuba respondía: “No me parece, por cierto, que se trate de ‘tocar y trastocar realidades’, sino de RECONOCERLAS tal y como son, de AMPLIAR ESA REALIDAD, que ya incluye a no pocas familias que no son heterosexuales, y tienen derecho a ser reconocidas plenamente. No se trata de herencias o bienes más o menos, es que tu matrimonio heterosexual no es mejor ni peor que mi unión libérrima con mi pareja homosexual.” (…) “La sociedad no tiene que ‘violentar’ nada. Tampoco debe ‘violentarnos’ a nosotros los homosexuales con una hipócrita tolerancia, con un silencio ominoso, con una invisibilidad jurídica que sería criminal.”

Paquito, quien se ha revelado también como un polemista experto, hace gala de una paciencia envidiable, y responde con soltura a cada comentario que los lectores dejan en su blog, venga con el color político o el talante humano con el que venga. “Como me he propuesto no dejar nada sin respuesta, porque tengo argumentos para responder, termino dedicándole más tiempo a polemizar con ellos que a escribir los posts.”[45]

Como miembro del grupo Hombres por la Diversidad[46] dedica su tiempo además a promover información de otras fuentes. En su blog tienen una sección, Crónica “rosa”, para “reproducir, rotar, añadir y comentar noticias u otros trabajos periodísticos relativos a la actualidad LGBT o de la lucha contra el VIH,  que publiquen medios de prensa dentro o fuera de Cuba.”

Con los dedos manchados de tinta

“Grato es el aire, grata la luz; pero no se puede ser todo flor…, y el que no ponga el alma de raíz, se seca” [47]
Dulce María Loynaz

“Nací en 1980 en una familia que valoraba y potenciaba mi carácter inquisitivo desde la edad preescolar, mi avidez de conocimientos no fue limitada por tristes modelos de género.” Ella es Yasmín S. Portales Machado, una joven cubana teatróloga, negra, madre reciente. Atravesada de todas estas “circunstancias”, mantiene un blog desde donde se comporta como “activista por cuenta propia” en la promoción de los derechos LGBT y las tolerancias de todo signo.

“Mis padres, al contrario, creían firmemente que el camino a la emancipación de la mujer pasa por la educación, y me dieron tantos libros como pedí. Tenía 18 años, creo, la primera vez que vi el buscador Google en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. No fue hasta el verano de 2001 que me senté a navegar por derecho propio en una oficina. No soy muy distinta, en términos de credo, a esa chica de 21 que aprendió a hacer hipertextos sobre la marcha. Yo ya era marxista y feminista en esa época, lo que me aportó el acceso a la red fue visión de conjunto, categorías, acceso a recursos y grupos de personas con intereses comunes.”[48]

En 2310 y 8225, su blog, exterioriza sus latitudes mentales –acaso las más preciadas, para construir una voz que, con soltura, sin etiquetas, cuenta lo que vive y enumera las injusticias que la acechan.

En una excelente paradoja que avisa acerca de la complejidad sociológica de su (nuestro) mundo, Yasmín ha decidido publicar una foto que algunos pueden hallar “conservadora” y contrastante con la personalidad “iconoclasta” que se manifiesta en su escritura y en sus reflexiones: la imagen narra el momento en que besa a su recién estrenado esposo, sentados seguramente frente a un notario –ella con velo de tul, él con traje y corbata–, haciendo una especie de streaptease digital de sus afectos. Es también una forma de confirmar su amor y su elección sexual en un espacio desde donde se pronuncia por la diversidad.

MR: En los días de la Jornada contra la homofobia, más de una persona ha comentado conmigo –no siempre con satisfacción, es cierto– que siente cómo se ha “liberado” el tema de los homosexualismos en la agenda pública en Cuba de forma muy notable. Ahora “de eso sí se habla”, me dicen. Mientras, permanecen ocultos, omitidos o transfigurados otros temas que la sociedad cubana también desearía y merecería debatir. ¿Es posible esperar que esta lucha con lenguaje de género (promotor de las tolerancias) se traslade también hacia otros ámbitos de nuestra vida social, dirigida a romper el canon, a alterar los estatus de dominación que todavía imperan, y se logre el mismo éxito?

YSPM: Sinceramente no lo sé. Hay mucha gente por ahí que cree aún que la sexualidad es un compartimiento estanco de la vida, que la moral es eterna, que no puede –o no quiere– comprender que la moral tiene siempre apellidos: capitalista, tradicional, represora, socialista, emancipadora. Esas personas impedirán –de modo consciente o no– que esta lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género (que aspira a promover comprensión y aceptación, no tolerancias condescendientes) se extienda de modo lógico a otros campos de la vida cotidiana –raza, credo, asociaciones, crítica al funcionamiento del Estado– que en un país como el nuestro es decir, de la vida política de la nación.

Yo por lo menos, no me canso de insistir en que la lucha por los derechos LGBT es política, y que es tránsito inevitable de un sistema que se propone superar la lógica de la violencia y el despojo para sacar a la luz la marca de humanidad que hay en cada persona –valga aclarar que el capitalismo solo pretende sacar a la luz la marca de humanidad de la gente famosa y/o rica; el resto, que se conforme con mirar en la TV cómo se gobierna al mundo.

Lo que sí veo factible es que la ruptura del tabú respecto al sexo permita naturalizar el debate de la vida sexual cotidiana, que disminuyan en algo la ansiedad y el miedo a pedir ayuda. Lo demás, la extensión de la irreverencia política, está por ver.

MR: ¿Qué consideras “marxismo crítico”, y cómo lo relacionas con el feminismo?

YSPM: El marxismo, como el cristianismo, ha sufrido mucho en manos de personas interesadas en vaciarlo de contenido para usarlo como dogma. Pero como a mí me cuesta imaginar deidades supremas, una relación de respeto con los dogmas y los dogmáticos me es imposible.

Trato de usar las categorías sociales del marxismo como herramienta de orientación sistemática, no como reglas para medir el “índice de revolución” presente en las personas o las ideas. Yo uso lo que sé de marxismo para ayudar a construir el socialismo, paso previo al comunismo que no veré. Eso se lo propuso mucha gente desde el siglo xix, pero no siempre superaron sus prejuicios respecto a ciertos aspectos de la vida. Olvidaron que el socialismo, como en su momento el capitalismo, debe cambiar todo aspecto de la vida cotidiana, imponerse por sobre las relaciones modélicas –públicas y privadas– del sistema económico social precedente.

Resistirse a los manuales que niegan la posibilidad creativa –que vacían de contenido el marxismo– y buscar soluciones contemporáneas es “marxismo crítico”, una actitud vital, más que un cuerpo teórico cerrado al cual referirse.

La actitud de marxismo crítico, en una mujer, conduce directamente al feminismo. Porque el feminismo es la lucha por el fin de la opresión de las mujeres, por el derecho a disponer libremente del cuerpo –para el placer, el trabajo o la reproducción–, por la supresión de un sistema de explotación específico: el de género.

Pero la igualdad total no es posible sin superar las diferencias de acceso a los recursos económicos, ahí se hermana con el marxismo, en tanto los dos son proyectos emancipadores que luchan contra la distribución desigual de poder, en contra de la injusticia disfrazada de naturaleza.

MR: ¿Si vivieras en un mundo sin blogs, sin Facebook, sin Twitter, cómo harías para defender tus ideas?

YSPM: En ese mundo que describes todavía tengo correo electrónico, así que, como hago habitualmente para colegas que no tienen acceso a la red, me pondría a circular ideas a través de mensajes electrónicos a múltiples direcciones con copia oculta.

Si lo que pretendes es que me imagine como parte del 86 por ciento de la población cubana sin acceso a las redes informáticas, te digo que me la pasaría pensando, preguntando y escribiendo sobre temas políticamente incorrectos, tal como hice desde que estaba en la universidad.

Ahora que soy mayorcita, no puedo escribir sin detenerme para garantizar la reproducción vital de mi familia, pero yo creo que lo personal es político hasta cuando aprendes a no perder la paciencia con tu hijo, así que en el círculo infantil[49] y en la cola del pan sigo defendiendo mis ideas. Claro, acaso llegaría a menos personas, pero eso no quita el mérito al ejercicio de valor cotidiano que implica arriesgarse a la polémica.

En resumen, si viviera en el mundo desconectado, haría más o menos lo mismo, pero con los dedos manchados de tinta.

Reflejos insurgentes

Un Yo desinhibido se vuelve guerrero. No hay nada que perder cuando ya se ha expuesto la existencia privada y se afirma desde esa autoridad una voz que quiere compartir, vivir, con y desde otras voces.

Cuando se trata en particular de asuntos como la sexualidad y el género, en los que el uso común y hegemónico ha puesto recato e intriga, estas nuevas voces ofrecen naturalidad, desenfado y se hacen por eso mismo subversivas.

En estos lances 2.0, donde la interacción social y la primera persona gramatical son oriundos, las identidades de género no son meras sombras electrónicas de su existencia en el ámbito de lo tangible sino que se reconstruyen en la virtualidad. La exposición a los otros entraña la necesidad de un autorreconocimiento que es inevitablemente autoconstructivo para quienes adquieren esta voz pública en las redes sociales de Internet.

El mérito cuantitativo de estas experiencias blogs (con sus derivaciones hacia otros espacios de la red social), en el conjunto de lo que hemos venido denominando la blogosfera cubana, es todavía tan escaso que parecería insignificante. A lo que se agrega el aún muy reducido impacto en una población con tan insuficientes accesos a Internet.

Pero bloguear “desnudos”, sobre sexualidad, género y diversidades en Cuba es en general un atrevimiento contra el monolitismo y adquiere un sentido muy valioso para la democratización de la sociedad; significa echar luz sobre una de las mayores opacidades en una sociedad como la cubana ungida de pretensiones libertarias; ayuda a percibir los colores del horizonte.

Mayo de 2011


[1] Ilustración de Peter Steiner. The New Yorker, 5 de julio de 1993, vol. 69, no. 20, p. 61.

[2]En tiempo-Internet se podría decir (exagerando) que 1993 es equivalente al año 0 de la era cristiana. El periodista Philip Elmer-DeWitt, quien en ese año publicó en TIME un artículo, “The Info Highway”, donde hacía predicciones muy acertadas sobre la evolución de Internet, describe la “ciberautopista” en esa época como “una oscura red de búsquedas con menos de 15 millones de usuarios.” Ver en
http://www.producersguild.org/?page=future_was_written.
[Esta y el resto de las referencias a documentos en Internet fueron consultadas en mayo de 2011]

[3] Sherry Turkle: La vida en pantalla. La construcción de la identidad en la era de Internet. Paidós, Barcelona, 1997.

[4] Sherry Turkle: “La identidad en Internet”. s/f. Disponible en: http://www.sindominio.net/biblioweb-old/telematica/mud.html

[5] Ídem.

[6] Ídem.

[7] Crowdsourcing es un término acuñado por Jeff Howe, de la revista Wired en 2006. Es un comportamiento social en la red basado en el principio de la co-creación y se refiere a un modelo de externalización o tercerización a partir de la participación masiva de voluntarios para resolver un problema o realizar un trabajo. El conocimiento “profano”, puede en muchos casos superar en volumen y efectividad, el conocimiento “experto”, frente a la necesidad de resolver ciertos problemas o crear soluciones a demandas de servicios. Los ejemplos de aplicación del crowdsourcing son muy diversos: desde la ya mítica Wikipedia, donde la comunidad construye una enciclopedia infinita, hasta servicios de noticias como Oh, my news!, de Corea del Sur (cuyo slogan es “every citizen is a reporter”), o  Nowpublic, de Canadá, donde los usuarios construyen los contenidos enviando fotos, videos, o sus noticias. Bolsas de empleo (Monster) o de compra-venta (Ebay, Mercado Libre o Revolico-Cuba), o carteleras de sucesos (Kwelta-Cuba) o de servicios (Se permuta-Cuba), son otros ejemplos posibles.

[9] “Poema LXXIII” de la poetisa cubana Dulce María Loynaz, Premio Miguel de Cervantes 1992. Ver en: Poesía completa. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1993, p. 125.

[10] Solo como ilusión. “Son pocos los usuarios que leen la declaración de privacidad de Facebook –de más de ocho páginas tamaño A4. Pero si usted lo lee descubrirá que Facebook ‘puede recoger información sobre usted de otros usuarios’; puede guardar detalles de cualquier transacción que usted haga y permitir a terceros acceder a su información. También reconoce que ‘no puede asegurar que información que comparta en Facebook no quedará disponible públicamente’.” Richard Woods, en The Sunday Times. Traducción de Gabriel Zadunaisky. Reproducido por el diario argentino La Nación el 28 de febrero de 2010. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1237634-la-privacidad-ha-muerto.

[11] Si algún lector lo desea, podría encontrar en esta frase una referencia intertextual al filme alemán La vida de los otros (Das Leben der Anderen), del año 2006, del director Florian Henckel von Donnersmarck.

[12] No significa que la simulación haya desaparecido como estrategia de existencia en los entornos virtuales. Lo que ha ocurrido es que, respecto a los inicios de la Internet, se han complejizado los espacios de interacción y con ellos, las estrategias simuladoras: muchas veces se combinan o se fusionan con la expresión de las identidades reales. Puede citarse como ejemplo el famoso “meta-mundo” de Second Life, donde todo “montaje” se vuelve de súbito realista cuando hay que usar una tarjeta de crédito para realizar compras online.

[13] Tomás Maldonado: Crítica de la razón informática. Piadós Multimedia, Barcelona, 1998, s.p.

[14] Ídem.

[15] Piénsese en Wikileaks.

[16] Es una de las características más prominentes. Vemos desarrollarse la tendencia a multiplicarse los casos de sujetos que se desprenden o que evitan participar de grupos de referencia (partidos políticos, organizaciones sociales, grupos profesionales, instancias empresariales) cuyas identidades grupales puedan obliterar o distorsionar sus identidades individuales. Siendo sus propios “editores”, interactúan en primera persona.

[17] Dulce María Loynaz: “Geografía”, ob. cit., p. 46.

[18] Esos “entornos socioculturales” se nutren de la existencia de una emigración contabilizada en unos cuatro millones de cubanos, asentados en los más diversos puntos del planeta, aunque fundamentalmente en Estados Unidos y España. Los usos sociales de las redes sociales vinculados a temas cubanos no se pueden circunscribir por tanto a las acciones que se realizan desde la Isla, por personas residentes en el país, aunque estos tengan una naturaleza diferenciada.

[19] Al describir el fenómeno Yoani es necesario apuntar que sus méritos como escritora de blog, desde abril de 2007 cuando inauguró su Generación Y a la fecha, cada vez más se solapan con sus glorias como militante de la disidencia opositora al gobierno cubano. (“Cuba es una isla sui generis. Podemos crear un capitalismo sui generis”, ha dicho.) Su celebridad ha venido creciendo desproporcionadamente a partir de una sucesión inédita de premios otorgados por medios de comunicación, universidades, ONGs, etc. En Cuba, para la mayoría del pueblo cubano es desconocida y tiene muy poca influencia en su entorno no virtual. Por su parte, el gobierno la identifica como una protagonista de la llamada “ciberdisidencia”, a la que acusa de ser pagada y asesorada desde el exterior, y bloquea el acceso a su blog desde la Isla. [Al publicar este texto en el blog, es navegable desde Cuba]. Fuera de Cuba, muchas personalidades, grupos políticos, y también parte del gran público, la consideran una especie de heroína. El propio presidente Obama le concedió una entrevista en noviembre de 2009 [a fines de 2011 Wikileaks filtró comunicaciones desde la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana donde se revelaba que la “entrevista” fue en realidad respondida desde esa propia oficina y no por el presidente Obama directamente] , y el ex presidente J. Carter se reunió con ella en marzo de 2011 en La Habana.

[20]Ver estos datos en el ranking Latin American Internet Population and Telecommunications Statistics. Disponible en: http://www.internetworldstats.com/stats10.htm#spanish

[22] Hasta hace muy poco la conexión a Internet del país se realizaba exclusivamente a través de satélite, lo que incrementaba el costo por un servicio que ni siquiera daba respuesta a las necesidades nacionales: un ancho de banda que permite apenas 379 megabytes por segundo de entrada y 209 de salida. La causa de este precario estado de conectividad es una derivación del bloqueo norteamericano contra Cuba, que imposibilita acceder a otras conexiones mediante cables submarinos que circunvalan a la isla.

“Una vez instalado, propiciará a Cuba multiplicar por tres mil la velocidad de transmisión de datos, imágenes y voz, con un ancho de banda de 640 gigabytes y capacidad para 10 millones de transmisiones telefónicas simultáneas.” Ver en “Comienza conexión histórica entre Cuba y Venezuela, afirma ministro”, despacho de Prensa Latina, publicado en Granma, 22 de enero de 2011. Disponible en: http://www.granma.cubaweb.cu/2011/01/22/cubamundo/artic03.html.

[23] Órgano de prensa del Partido Comunista de Cuba.

[24] José Antonio Torres: “El cable submarino. Desafío en favor de la integración”, en Granma, 3 de noviembre de 2010. Disponible en: http://www.granma.co.cu/2010/11/03/nacional/artic06.html

[25] Esta ponencia fue preparada para la mesa de discusión “La esfera medios y la esfera blog: nuevos periodismos y nuevos formatos” del evento @ domani. blog, hyper, search, move: formas y tendencias de la palabra digital, celebrado en Turín, Italia, 28 de abril de 2006. Disponible en tres partes en: https://enlaces.wordpress.com/2006/05/13/blogs-cuba-identidad-atrincherada-i/; https://enlaces.wordpress.com/2006/05/13/blogs-cuba-identidad-atrincherada-segunda-parte/, https://enlaces.wordpress.com/2006/05/14/blogs-cuba-identidad-atrincherada-tercera-parte/

[26] En nuestro criterio, el concepto de blogosfera cubana no puede circunscribirse solo a la producción de post desde Cuba. (No nos parece pertinente igualar esta discusión a la que puede sostenerse en torno al concepto de literatura cubana, donde parece haber ganado terreno y adquirido rango de oficialidad el concepto de “literatura de la diáspora” para diferenciarla de la escrita en Cuba.) El fenómeno “literario” encarnado en los blogs tiene suficientes diferencias. Puntualmente, y considerando que este no es el espacio para estas disquisiciones, hay que afirmar que si no bastara con la presencia numerosa de blogs –en cifras similares a los blogs de la Isla– sobre temas cubanos escritos desde el exterior por personas de emigración reciente –es decir, conectados cultural y sentimentalmente con la vida cubana– esta práctica de escritura se realiza entre muchos; no es solo una obra de autor solitario. En la intervención de los usuarios a través de sus comentarios se completa el sentido de lo posteado. Esta participación colectiva es tanto más amplia, también, porque existe una emigración cubana cuantiosa, con actividad fluida en la web, y políticamente motivada. No obstante, sí parece necesario diferenciar los grupos dentro de ese gran bolsón llamado blogosfera cubana, distinguiendo los entornos socioculturales desde los que se desenvuelven las diversas experiencias de blogueo.

[27] Ídem nota 25.

[28] Pueden consultarse también los “Resultados de la primera encuesta sobre la Blogosfera cubana”. Esta encuesta online que requirió la voluntariedad de los participantes para brindar información, data de agosto de 2009. No resultó ser un retrato fiel del comportamiento cuantitativo o cualitativo de la blogosfera cubana, pero ofreció datos interesantes sobre tendencias generales. Una de ellas es que aproximadamente un tercio de los miembros de la blogosfera cubana son mujeres.  Disponible en: http://desarraigos.blogspot.com/2009/08/resultados-de-la-primera-encuesta-sobre.html

[29] “Es mucho más difícil manejar un blog desde Cuba, dada la tasa tan baja de acceso a la red. Por eso los que se hacen dentro de Cuba tienen un enfoque mucho más serio, pues en ellos hay una inversión económica, ideológica y de tiempo muy limitados. Hay que pensar mucho más antes de sentarse a escribir.” Ver en: Luis Manuel García Méndez:Cartografía de Blogolandia”. Entrevista con Ted Henken, en Cubaencuentro, 19/05/2011. Disponible en: http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/cartografia-de-blogolandia-263003.

[30] Ver http://negracubanateniaqueser.wordpress.com

[31]Sandra Álvarez: ¿Qué dicen nuestros blogs sobre género y diversidad sexual?, 15 de febrero de 2011. Disponible en: http://negracubanateniaqueser.wordpress.com/2011/02/15/%C2%BFque-dicen-nuestros-blogs-sobre-genero-y-diversidad-sexual/

[32] Dulce María Loynaz: “La oración de la rosa”, ob.cit. p. 24.

[33] Yasmín S. Portales Machado: “Voces femeninas en la blogosfera cubana. ¿Cambió algo más que el soporte?”. Ponencia presentada en el International Colloquium Debating Women Past and Present, celebrado en la Universidad de Madeira, Portugal, en junio de 2011. Para identificar los blogs realizados por mujeres la autora revisó “portales o directorios que presuponían el requisito de bloquear dentro de la isla: Desdecuba.com –34 participantes–, Bloggerscuba.com –11–, Havanatimes.org –23– y el Directorio de la UPEC –209 URLs, incluye al servidor cubano Blogcip.cu. De las 277 direcciones obtenidas, 88 (31,7 %) correspondieron a blogs administrados por mujeres. Los índices no son idénticos en cada grupo: 9 blogueras en Desdecuba.com, (26,5 %), 3 en Bloggerscuba.com (27,3 %), 10 en Havanatimes.org (43,5 %) y 66 en el Directorio UPEC (32 %).

[34] Se trata de una institución del sistema nacional de salud, que se describe como “una institución docente, investigativa y asistencial, en el área de la sexualidad humana”, cuyas dos áreas de desarrollo son la Intervención socioeducativa en el ámbito de la sexualidad y la Sexología clínica. Ver en: http://www.cenesex.sld.cu. El CENESEX es dirigido por la psicóloga Mariela Castro Espín, hija del presidente cubano Raúl Castro Ruz.

[35] Estas Jornadas se celebran desde el 2008 en Cuba. Han ido adquiriendo cada vez más importancia y visibilidad en los medios de comunicación tradicionales y en la sociedad. Ver en:

http://diversidadcenesex.blogcip.cu/jornada-contra-la-homofobia/

[36] LGBT o GLBT son las siglas que designan colectivamente a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero.

[37]Ver “Mi tardío making-of de la Jornada u otra aventura subversiva”, en Paquito el de Cuba. 24/5/2011. Disponible en: http://paquitoeldecuba.wordpress.com/2011/05/24/mi-tardio-making-of-de-la-jornada-u-otra-aventura-subversiva/

[38] Ídem a la ponencia citada en nota 33.

[39] Dulce María Loynaz: “Poema IX” en ob. cit., p. 24.

[40] Premio Especial de Periodismo digital en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, el más importante del país. Recientemente obtuvo además el premio de Periodismo digital en el I Concurso Ramal Ricardo Sáenz In Memoriam, también organizado por la UPEC, en la sección de Prensa Escrita.

[41]Jesús Jambrina: “Provocaciones a un provocador”. Entrevista con Francisco Rodríguez Cruz. En Revista Habana, 5 de abril de 2011. Disponible en:
http://www.revistahabana.com/2011/04/provocaciones-un-provocador.html

[42] Ídem.

[43] Vicente Poveda: “Periodista cubano narra en un blog su vida como gay y seropositivo”. Despacho de DPA, 06/10/2010.

[45] Yuris Nórido: “Paquito el de Cuba: revolucionario y gay”. En Cubasí. Disponible en:

http://www.cubasi.cu/desktopdefault.aspx?spk=160&clk=268809&lk=1&ck=137121&spka=35

[46] Hombres por la Diversidad Sexual. Grupo de acción y reflexión por el derecho a la libre identidad sexual. Ver en: http://hxdcuba.blogspot.com/

[47] Dulce María Loynaz: “Poema III”, en ob. cit., p. 105.

[48] Testimonio de Yasmín S. Portales, en entrevista con la autora de este artículo.

[49] Guardería.

Una respuesta to “Cuba 2.0: Género y diversidad en primera persona”


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