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Juanes et al en La Habana

Agosto 6, 2009

Acabo de ver a Amaury Pérez en el noticiero de la TV cubana haciendo unas declaraciones muy discretas (misteriosas, cabría decir) sobre el próximo concierto de Juanes en La Habana.

Amaury dijo explícitamente no estar autorizado para dar a conocer qué otros artistas además de Silvio Rodríguez, Van Van y él mismo estaban invitados a la presentación del cantautor colombiano en Cuba el próximo 20 de septiembre.

¿El lugar? Otra incógnita. Afirmó que no se podía adelantar nada, solo ratificar, como ya se sabía, que el concierto se desarrollará en una “plaza pública”. Algo así como un lugar abierto donde quepa muuuucha gente. En toda Cuba hay varios espacios candidatos para algo así.

Otro detalle que agregó a los iniciales divulgados hace un par de días, es que se trataría de un concierto largo, que comenzaría en las primeras horas de la tarde y que  otros artistas latinoamericanos y también residentes en Estados Unidos acompañarían a Juanes, además de los del patio.

Juanes en La Habana el pasado 25 de junio

Juanes en La Habana el pasado 25 de junio

Todo esto lo cuento aquí no por Juanes mismo, ni por Amaury en particular, sino por lo que he constatado después de “disfrutar” estas no-declaraciones en nuestro estelar informativo del mediodía.

Resulta que con fecha 5 de agosto, es decir, ayer, la agencia Prensa Latina había publicado en su sitio web una nota con todos los detalles que Amaury Pérez y la TV cubana han querido ocultar hoy –o dejar como “sorpresas”, no sé.

Y lo más interesante!!! El redactor de la agencia de noticias afirma haber tomado todos los datos de la página de Juanes en Twitter. En fin… Otro ejemplo de cómo el mundo periodístico analógico hace el mayor ridículo si no le pega la oreja a los flujos informativos que transitan por la web.

A estas alturas la fanaticada nacional de Juanes, Carlos Vives, Luis Fonsi, Miguel Bosé o Enrique Iglesias debe estar compartiendo la noticia, por redes alternativas muy alejadas de las vías que el NTV tiene preparadas para mantenernos “informados”.

Juanes en La Habana Vieja

Juanes en La Habana Vieja

Ofreciendo autógrafos a oficiales de la Aduana de Cuba

Ofreciendo autógrafos a oficiales de la Aduana de Cuba

En la Plaza San Francisco de Asís

En la Plaza San Francisco de Asís

No es posible contener la multiplicidad de voces

Mayo 28, 2009

Entre marzo y mayo de 2009 cuatro personas -compañeros y ex alumnos- me pidieron ayuda para contestarles cuestionarios en calidad de “experta” para utilizar mis criterios en sus tesis respectivas.

La verdad es que fue una afluencia inesperada, porque ni soy tan “experta”, ni tenía la más remota expectativa de poder “ayudar” a tantas personas a la vez.

Los cuestionarios que me entregaron,  sobre aristas variadas del periodismo digital, versaban todos sobre la “maldita circunstancia” -atrayendo a la fuerza a Virgilio- de la prensa cubana actual, sobre todo en Internet.

Eso lo hace interesante también en la medida que nuestra prensa o nuestra “maldita circunstancia”, no es necesariamente tan específica. Puede haber, y hay, muchos rasgos que compartimos con otros sistemas de prensa en otros lares.

Entrevistadora:

Adalys Ray Haynes, periodista, Las Tunas. Presidenta de la Unión de Periodistas de Cuba en esa provincia. Blog personal: http://tuneros.wordpress.com. Estudiante de Maestría de la UH.

1. A su juicio  ¿Cuáles son las competencias especiales/ideales que necesita el periodista digital en Cuba hoy?

Periodista multiuso

Periodista multiuso

No creo que haya especificidades para el periodista cubano, en cuanto a las competencias que necesita desarrollar para adaptarse y sobrevivir airoso y creativo ante el torbellino tecnológico que viene afectando a la profesión, desde hace casi dos décadas.

La lista de competencias podría ser demasiado amplia, y no creo poder dominarla completamente. Un intento de “lista” lo realizamos en el grupo de trabajo de la Red ICOD que por más de dos años estuvimos trabajando precisamente este tema.

De todas formas, desde que personalmente me asomé a estos temas, a finales de los ´90s, me pareció de inmediato que hay algunos ejes elementales donde se “juega” el cambio de los roles y las ideologías básicas del profesional del periodismo de cara a Internet. A saber:

-La comprensión/inmersión del periodista en el hecho tecnológico: lo he dicho otras veces y sigo creyendo que el periodista que trabaja para y con Internet debe dejar de ser un consumidor pasivo de herramientas para convertirse en una persona que comprende las herramientas, en la medida en que estas son cada vez  más “inteligentes” y se sustentan en filosofías tan novedosas y contraculturales como la filosofía red.

-El desarrollo de una sensibilidad narrativa diferente, basada si se quiere en la “infinitud” y la no linealidad propia del hipertexto. Esto constituye una de las rupturas culturales más poderosas a las que podemos estar sometidos ahora mismo. Nuestra cultura y nuestro modus vivendi se basan precisamente en la linealidad y la secuencialidad, tanto espacial como temporal, tanto física como mental. El hipertexto, como hecho tecnológico y como paradigma narrativo, postula una gran remoción de los márgenes en los que nos hemos desenvuelto. Construir hipertextos no es “poner enlaces” solamente, por cierto, sino pensar complejamente, a partir de lexias interrelacionadas, la realidad acerca de la cual el periodista se pronuncia.

Y por último,

-Un probable corrimiento del “centro de poder”. Esto significa que la interactividad, el paso de modelos comunicacionales basados en la relación de muchos con muchos (y no ya de unos pocos con muchos, propio del modelo de la comunicación masiva tradicional), socava el autoritarismo habitual de la voz del periodista/periodismo.

No es ya posible contener la multiplicidad de voces, y al periodista le toca acostumbrarse al diálogo e ir abandonando el monólogo. Hay muchos ejemplos que han confirmado esta tendencia. Quizás el más reconocido es el uso de la web 2.0.

Se ha dicho que esta es la causa de una desprofesionalización del periodismo –recuerda los agoreros que afirmaban hace solo unos años la desaparición de la profesión–, pero yo creo justamente lo contrario. Es ahora el momento de liberar las capacidades de nuestra profesión, de amplificar su encargo social, convirtiéndonos cada vez más en vehículos dialogantes; para que la sociedad delibere, se vea a sí misma, se imponga el pensamiento crítico y se refuercen mucho más las tendencias democráticas en la sociedad humana.

2. ¿Qué competencias cree usted que asimilaron los periodistas cubanos con la llegada del periodismo digital?

Hasta donde conozco y he podido observar, los periodistas cubanos hemos ido acostumbrándonos lentamente y de formas muy disparejas a estas nuevas circunstancias tecnológicas y comunicacionales. Hay muchos factores: económicos, tecnológicos –la precariedad de nuestra dotación tecnológica: hardware, software y conectividad–, e ideopolíticos –el centralismo poco democrático genera resquemores en el contexto de un país asediado comunicacional e informacionalmente también.

Haciendo balance, sin embargo, siento que hay talento y creatividad desperdiciados o no suficientemente explotados. Yo he conocido personas que comprenden perfectamente de qué se trata el periodismo digital, y que sin embargo se aburren de lo lindo en la producción, ya sea porque carecen de tecnologías, o porque están sometidos a políticas informativas cegatas, o porque los directivos no están convencidos o los subordinados tampoco –conozco ambos casos.

Es decir, nuevamente le huyo a la idea de darte una lista de competencias.

En resumen, creo que las competencias que no han podido desarrollarse todavía están represadas por un contexto profesional que puedo decir, sin temor a equivocarme, que no las propicia suficientemente, por más que se declare el propósito y todos estemos de acuerdo en mejorar nuestro periodismo digital: factores estructurales, de fondo, han conspirado extraordinariamente y han hecho que todavía en el año 2009 uno encuentre proyectos en Internet que parecen recién estrenados en 1999.

3. ¿Considera usted que existe en Cuba un programa adecuado para la   superación profesional de  los periodistas que laboran para medios digitales? ¿Por qué?

¿Adecuado? No sé si debe haber “un” programa. Pero sí creo que hemos estudiado y enseñado bastante, para lo básico al menos, y que ya son muy pocos los que pueden considerarse completamente analfabetas.

Sobre todo las Facultades de Comunicación de todas las universidades y especialmente de la UH, y el Instituto Internacional de Periodismo José Martí llevan años aplicando su abono, y algo han venido logrando.

De todas formas, en honor a la verdad, hay bastante qué hacer y no pienso que hayamos podido ser suficientemente orgánicos en la formación profesional y la capacitación postgraduada. Pero en esto también muchos límites los ha impuesto la propia práctica de la profesión.

La hipertextualidad es irrenunciable en Internet

Mayo 28, 2009

Entre marzo y mayo de 2009 cuatro personas -compañeros y ex alumnos- me pidieron ayuda para contestarles cuestionarios en calidad de “experta” para utilizar mis criterios en sus tesis respectivas.

La verdad es que fue una afluencia inesperada, porque ni soy tan “experta”, ni tenía la más remota expectativa de poder “ayudar” a tantas personas a la vez.

Los cuestionarios que me entregaron,  sobre aristas variadas del periodismo digital, versaban todos sobre la “maldita circunstancia” -atrayendo a la fuerza a Virgilio- de la prensa cubana actual, sobre todo en Internet.

Eso lo hace interesante también en la medida que nuestra prensa o nuestra “maldita circunstancia”, no es necesariamente tan específica. Puede haber, y hay, muchos rasgos que compartimos con otros sistemas de prensa en otros lares.

Entrevistadora:

Yamisleydis Montoya Pupo, editora de www.tiempo21.cu, desde Las Tunas. Estudiante de Maestría de la UH.

1. Los medios digitales imponen en la actualidad el uso potencial de la nueva gramática del Periodismo Digital, el hipertexto. A partir de esta premisa: ¿Qué importancia le concede a la hipertextualidad en este escenario mediático?

La hipertextualidad es la base de esa nueva gramática. Es irrenunciable. No puede haber medios digitales no hipertextuales. Especialmente los que se basan en la aplicación web, cabe decir que son hipertextuales tanto como el agua es húmeda, citando una buena frase de nuestra colega Rosa Miriam Elizalde.

Manos, de Maurits Cornelis Escher

Manos, de Maurits Cornelis Escher

No obstante, podría existir un grado de “hipertextualidad consciente”. Es decir, la puesta en práctica del discurso no lineal, de forma deliberada, con todo lo que esto implica desde el punto de vista cultural y comunicacional.

Podría especularse que cuanto más alto sea este grado de “hipertextualidad consciente”, más “digitales” serán las formas narrativas e interactivas que se alcancen.

2. ¿Cuáles son a su consideración las estructuras hipertextuales más eficaces para el contenido periodístico de los medios digitales?

No sé exactamente a qué te refieres con “estructuras hipertextuales”, pero en todo caso asumo que serán más eficaces aquellas que resuelvan de mejor manera el reto de servir a la comunicación.

La discusión acerca de la famosa pirámide invertida, acerca de su pertinencia o su bancarrota, no creo que esté totalmente resuelta. Creo que son interesantes los esfuerzos canónicos de autores como Ramón Salavarría en su libro Redacción periodística en Internet, pero no recomiendo a nadie asumir como definitivas esas pautas.

A veces, más que los narradores (periodistas entre ellos) o los filólogos (analistas del hipertexto), son los ingenieros informáticos los que van imponiendo la pauta de la redacción, al producir los modelos de presentación de contenidos en los CMSs.

Pensemos, por ejemplo, hasta qué punto puede estar influenciando en el estilo redaccional periodístico en medios digitales, la existencia de los blogs y su muy particular manera de presentar los contenidos.

3. ¿Qué retos le prevé usted a los medios digitales con el aprovechamiento de la hipertextualidad?

Yo creo que la hipertextualidad no se “aprovecha”, sino que se utiliza. Es decir, hay que tener un programa de comunicación, una estrategia, una intención, un objetivo deliberado para que el hipertexto crezca y adquiera la fuerza cognitiva que puede llegar a tener tanto para el sujeto lector como para el sujeto autor. Ese es el primer reto entonces: querer utilizar el hipertexto para desatar su fuerza liberadora.

Cuba debería utilizar Internet para desarrollar un paradigma comunicacional basado en el diálogo y en la participación

Mayo 25, 2009

Entre marzo y mayo de 2009 cuatro personas -compañeros y ex alumnos- me pidieron ayuda para contestarles cuestionarios en calidad de “experta” para utilizar mis criterios en sus tesis respectivas.

La verdad es que fue una afluencia inesperada, porque ni soy tan “experta”, ni tenía la más remota expectativa de poder “ayudar” a tantas personas a la vez.

Los cuestionarios que me entregaron,  sobre aristas variadas del periodismo digital, versaban todos sobre la “maldita circunstancia” -atrayendo a la fuerza a Virgilio- de la prensa cubana actual, sobre todo en Internet.

Eso lo hace interesante también en la medida que nuestra prensa o nuestra “maldita circunstancia”, no es necesariamente tan específica. Puede haber, y hay, muchos rasgos que compartimos con otros sistemas de prensa en otros lares.

Entrevistador:

Miguel Díaz Nápoles, periodista, editor web (www.tiempo21.cu) y fotorreportero. Blog personal: http://cubamia.t35.com/, estudiante de Maestría de la UH.

1. Hablar de medios digitales es hablar de nuevos paradigmas de la comunicación. ¿Concuerda o disiente de esta afirmación?

Absolutamente de acuerdo. En Cuba y en cualquier lugar.  Aunque sea solo para la cuarta parte de la población mundial –que es la única que se conecta a Internet– estamos ante la posibilidad de superar la unidireccionalidad y la asimetría propias de la comunicación masiva, para conseguir unas formas más liberadoras y dialogantes de la comunicación.

2.  A su modo de ver, ¿cuáles son las debilidades fundamentales de la prensa digital cubana?

Las mismas que pueden señalársele a la prensa “no-digital”. A mi juicio: capacidad y disposición para pensar en el otro y desde el otro sus mensajes; mayor altura cultural e ideológica en la extremadamente dura batalla por cuestionar y socavar la hegemonía material y espiritual del capitalismo global; sentido político para no confundir la comunicación con la propaganda. Además, dotación tecnológica, recursos materiales de todo tipo, y recursos humanos con más capacidad crítica e interés y posibilidades de innovar e innovarse.

Red

Red

3. ¿Cree que es eficaz el mensaje en los medios de prensa digitales de Cuba?

No lo creo. Lo creeré así el día en que nuestra prensa se convierta en la referencia primera y obligada de la información sobre Cuba para el mundo. Cuando dejen de ser las agencias norteamericanas y europeas las que siempre pongan la nota sobre lo que ocurre en el país.

Otro indicador de eficacia será el día que los ciudadanos cubanos residentes en Cuba o fuera de la Isla prefieran los medios de prensa cubanos para “conectarse” con el país; cuando no puedan vivir sin consumir nuestra prensa.

4. ¿Considera que la prensa digital cubana utiliza los paradigmas de la comunicación para Internet?

Muy limitadamente.

5. ¿Cuáles son a su juicio los paradigmas de la comunicación para Internet que más se ajustan a la prensa digital cubana?

Idealmente, y considerando que la propuesta sociopolítica y económica del proyecto revolucionario cubano es de carácter socialista, Cuba debería ser el país cuya prensa más y mejor avanzara en la utilización de Internet para desarrollar un paradigma comunicacional basado en el diálogo y en la participación. Al menos este debería ser el horizonte.

6. ¿Cree que la prensa digital cubana debe tener sus propios paradigmas?

No.

8. ¿Cree usted que los medios digitales deben tener sus propias redacciones o pueden trabajar a partir de las redacciones tradicionales?

Eso está en discusión en el mundo entero. No tengo respuestas, pero además creo que cada caso escogerá sus modelos para ajustarlo a sus especificidades y sus propósitos.

9. ¿Cree que los periodistas y demás profesionales que trabajan en la prensa digital cubana están lo suficientemente preparados para lograr eficacia en el mensaje?

No. Creo que hay mucho talento desperdiciado, pero al mismo tiempo ha habido una tendencia sostenida a la desprofesionalización, y yo diría que a la mediocrización paulatina de nuestro sector. Eso ha sido un proceso y ha afectado también a los intentos o los proyectos de la prensa digital.

10. ¿A qué atribuye el periodismo de volcado que se utiliza en muchos medios digitales?

Al desinterés por la innovación.

Periodismo cubano en Internet: El reto principal está en los contenidos

Mayo 24, 2009

Entre marzo y mayo de 2009 cuatro personas -compañeros y ex alumnos- me pidieron ayuda para contestarles cuestionarios en calidad de “experta” para utilizar mis criterios en sus tesis respectivas.

La verdad es que fue una afluencia inesperada, porque ni soy tan “experta”, ni tenía la más remota expectativa de poder “ayudar” a tantas personas a la vez.

Los cuestionarios que me entregaron,  sobre aristas variadas del periodismo digital, versaban todos sobre la “maldita circunstancia” -atrayendo a la fuerza a Virgilio- de la prensa cubana actual, sobre todo en Internet.

Eso lo hace interesante también en la medida que nuestra prensa o nuestra “maldita circunstancia”, no es necesariamente tan específica. Puede haber, y hay, muchos rasgos que compartimos con otros sistemas de prensa en otros lares.

Entrevistadora:

Edda Diz, editora del periódico Trabajadores (www.trabajadores.cu), y estudiante de Doctorado de la UH

La vieja escritura

Escritura

1. ¿Considera que la prensa digital cubana está cumpliendo eficazmente su encargo social?

Lo primero es que no estoy segura de que “la prensa digital cubana” –que estás abordando como un “sujeto” con unicidad, aunque yo pongo en duda esa característica— esté al tanto, sea consciente o al menos se proponga debatir acerca de su “encargo social”.

¿Para qué público existe esa “prensa digital cubana”? ¿Qué características tiene y qué está esperando ese público? ¿Con qué objetivos comunicacionales se realiza la tarea informativa? ¿Con qué recursos, organizados de qué manera, se trabaja?

Es decir, para mí todavía siguen pendientes para la prensa digital aproximadamente las mismas preguntas esenciales que muchos sentimos que el periodismo cubano en general debería estar haciéndose.

2. ¿Cómo considera que debería ser la prensa digital en Cuba y en particular sus productos comunicativos?

Debería ser democrática, libertaria, socialista. Ese es el ideal que me represento. Y no solo en términos de los mensajes estrictamente políticos o ideológicos que “contenga”, sino también en su propia forma y manera. Debería, basándose en la potencialidad tecnológica, experimentar en todo momento la práctica de formas de comunicación para la liberación de los sujetos, para desatar la enajenación reinante, y para enfrentar las costras de los poderes burocratizados/mercantilizados que son esencialmente antisocialistas.

3. ¿Cómo la prensa digital cubana podría contribuir con mayor eficacia a fracturar el cerco mediático y difundir los puntos de vista que desde el país se generan sobre los más diversos temas y en especial sobre aquellos que son silenciados, tergiversados o manipulados en el exterior o por la gran prensa internacional?

Comunicándose mejor. En términos muy simples: buscando despertar interés y concentrar atención. Esto es del ABC de la comunicación.

4. ¿Cuál es el grado de referatividad –índice de citación—que la prensa cubana “digital” consigue para temas sobre Cuba en la prensa extranjera? ¿Y sobre temas no cubanos? ¿Cuántas veces logramos que los demás nos atiendan?

El reto principal sigue estando en los contenidos. “El contenido es el rey”.  Hay mucho que demostrar todavía a golpe de contenido, de la palabra, de la inmediatez, del enfoque, de la buena, oportuna y significativa imagen, de la buena redacción, del uso eficiente de fuentes, de la demostración de densidad cultural e ideológica en los relatos periodísticos.

Claro está que el público de Internet no son cuatro lugareños sometidos a una aguda escases informativa, y a una casi monolítica manera de leer el mundo.

Hay que encarar la diversidad con altura cultural: el mundo no es un corralito. Y hay que asumir que es condición sine qua non de la buena comunicación la empatía, el hilo con el otro. No se puede empezar con esos hilos rotos. El largo entrenamiento que tenemos de vida en la “trinchera” a veces nos compulsa a tratar a los otros como enemigos de facto, solo porque no son idénticos a nosotros o porque no comparten “nuestra verdad”.

La guerra existe: el capitalismo mundial siempre tratará de arrasar, con su poder inmenso, cualquier atisbo de ruptura. Pero no solo hay que seguir ratificando cómo nos tratan de dañar.

Yo pienso que todo lo que haya podido, o en el futuro pueda avanzar la guerra comunicacional que se nos hace y hará, se debe en una medida nada despreciable también a nuestras propias incapacidades para hacer guerrilla comunicacional de forma eficiente. Los ejemplos sobran.