Me ha satisfecho mucho leer una muy interesante entrevista que dió Daniel Salas, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a alumnas de Periodismo a propósito de la blogosfera cubana.
Entre las cosas que dice una de las que más me interesa se resume en una oración: “No me interesa la gente que quiere tumbar el gobierno, yo quiero que funcione el socialismo”. (Y no solo porque me sea grato compartir con él la negativa a ser un conspirador anti gobierno per se, sino porque Daniel ¡quiere socialismo!)
Salas dedica tiempo a pensar las particularidades del discurso en los blogs; explica cómo se relaciona esa discursividad con el modo periodístico tradicional, y cómo, en Cuba particularmente, lo político media irremediablemente la actividad publicística que se da en esas plataformas.
Blogguear siempre es un compromiso con los otros, y no solo entraña desafíos para quienes hacen clara y drástica disidencia política en Cuba, sino también, y acaso más, para quienes desean profundizar la vía socialista cubana, sin “hacer leña con todo y la palma”.
De alguna forma Daniel nos educa con sus palabras a los que analizamos y practicamos la blogosfera. Y vale la pena tomarlo como referencia.
On the other hand… leo a Yoani Sánchez, que acaba (relativamente) de publicar una joya; un documento para la historia, donde sin ambages da a conocer su “lucha” por los “instrumentos” (electrónicos/digitales) de su “labor social” en la red.
En el texto, la bloguera más célebre de Cuba expone y pide, con la mano extendida, a potenciales “turistas” extranjeros un amplísimo catálogo de artefactos “necesarios” para bloguear contra el gobierno cubano, sin otra propuesta como no sea la mera subversión.

Espejitos
Llama la atención que no trata de pedir su “ayuda” en ideas.
Y sobre todo, en aquel post especialmente, repite el guión de quienes buscan fuera de casa sustento material para influir en la política doméstica, sin antes cortejar a Cuba, desde adentro.
Bloguear para satisfacer a quienes le puedan suministrar premios (gordos), teléfonos celulares, tarjetas para conectarse a Internet y una tarima virtual desde donde desplegar el personaje de heroína de la patria y de la libertad; es la tarea.
No se dirige a quienes no deseamos una “noche de cuchillos largos“, sino un país derecho, fraternal e infinitamente mejorado desde nosotros. Nos obvia. ¿Una parte de Cuba será desechable?
El personaje más referenciado (con mucho) de la llamada “blogosfera cubana” cada vez se muestra más no solo como escritora o cronista, –actividad que comienza a ser menos relevante– sino como organizadora de un “movimiento” y como gerente de un “liderazgo” político que trata de erigir con la ayuda inigualable –aunque no parece muy incondicional– de ciertos grupos de poder en el extranjero y de una parte de la emigración cubana sobre todo en Estados Unidos y España.
Son contrastes en los usos sociales de la web…
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Hace casi tres años publicamos aquí un análisis sobre la blogosfera cubana, cuando todavía Generación Y no existía, ni tampoco Bloggers Cuba, ni tantos otros donde analizábamos algunos perfiles de estos contrastes comunicacionales y políticos.
Blogs Cuba: identidad atrincherada (I, II, y III)